El fundador y Director Gerente de BioAnalyt, el Profesor Dr. Florian J. Schweigert, participó en la Cumbre sobre los Objetivos Mundiales de Business Fights Poverty, celebrada en la Asamblea General de la ONU a principios de esta semana. Alrededor de 20 expertos del sector de la alimentación y la nutrición se reunieron en persona y virtualmente en Nueva York para debatir cómo las innovaciones tecnológicas y las asociaciones pueden sacar el máximo partido de los proyectos de enriquecimiento de alimentos a gran escala.
Algunos puntos críticos de la agenda que impulsaron el debate fueron el uso de soluciones digitales y la innovación tecnológica para promover el enriquecimiento a pequeña escala, llegar a más personas con alimentos enriquecidos, evaluar el alcance de las asociaciones público-privadas y encontrar oportunidades de inversión a escala nacional para ampliar los proyectos de enriquecimiento.
A nivel mundial, se calcula que alrededor de la mitad de todos los alimentos que afirman estar enriquecidos no contienen las cantidades adecuadas de micronutrientes según lo estipulado en las normas nacionales. Según el Prof. Schweigert, hay cuatro factores principales que contribuyen a este problema:
- Falta de confianza y comprensión mutua entre la industria alimentaria y los organismos reguladores.
- Falta de capacidad reguladora, incluidas las pruebas alimentarias.
- Falta de apoyo, sanciones e incentivos adecuados para garantizar el cumplimiento coherente de las normas y reglamentos.
- Dificultades para conseguir insumos de enriquecimiento rentables, como materias primas, premezclas y equipos.
Una mayor facilidad y precisión en la recogida de datos y una mayor transparencia en el intercambio y análisis de los mismos pueden contribuir a apoyar los programas de enriquecimiento», afirma el Prof. Schweigert.
Según los expertos en sistemas alimentarios, la digitalización del continuo de datos, desde la recogida hasta la interpretación, el análisis y la comunicación, puede ofrecer oportunidades de optimización de tiempo y recursos, tanto para los organismos reguladores como para las agencias sanitarias, cada vez más preocupadas por la crisis del suministro de alimentos agravada por el COVID-19.
Hablando de cómo BioAnalyt ha contribuido a las soluciones digitales y tecnológicas para mejorar el enriquecimiento de los alimentos, el Prof. Schweigert dice que, además de nuestro lema de hacer que las pruebas alimentarias sean más rápidas, móviles y baratas, BioAnalyt ha desarrollado iCheck Connect, que puede mejorar la transparencia y la capacidad de acción de los sistemas de recogida de datos de control de calidad y garantía de calidad (QA & QC). iCheck Connect es una plataforma digital desarrollada para analizar y visualizar datos y mediciones de control de calidad desde cualquier dispositivo iCheck.
Actualmente también se está llevando a cabo un proyecto piloto con Nutrition International y FORTIS para explorar y probar la utilidad de iCheck Connect. En este proyecto, el software iCheckConnect se está utilizando para generar y guardar datos de los productores de aceite y los inspectores de alimentos de Pakistán, como parte de su proceso de control y seguimiento de la calidad. La idea es proporcionar un acceso instantáneo a los datos de enriquecimiento a las partes interesadas de todos los niveles, que puedan utilizarse para mejorar la toma de decisiones. El desarrollo de la plataforma iCheck Connect cuenta con el apoyo del Acelerador de la Innovación del Programa Mundial de Alimentos y del BMGF.
Además, BioAnalyt también proporciona formación para garantizar que los procesos de muestreo y medición se llevan a cabo correctamente, con resultados precisos y fiables que reducen la posibilidad de error humano.
Las sinergias de BioAnalyt también se están ampliando en colaboración con TechnoServe y su plataforma de Índice de Fortificación con Micronutrientes (MFI), lanzada con la industria alimentaria en Nigeria. BioAnalyt seguirá ampliando sus colaboraciones en materia de conectividad automatizada con otras plataformas de datos, como FortifyMIS (dirigida por GAIN y FFI), PalmATrack (dirigida por Millhouse) y el Intercambio Mundial de Datos sobre Fortificación (GFDx). Esto proporcionará a las partes interesadas los datos correctos en el momento adecuado para tomar las mejores decisiones para el éxito de los programas de enriquecimiento.
En cuanto a las lecciones aprendidas trabajando en las plataformas digitales de datos mencionadas, el Prof. Schweigert afirma que no basta con desarrollar y digitalizar los procesos de garantía y control de calidad.
Por el contrario, hay que dedicar más tiempo y esfuerzos concertados a diseñar herramientas con un enfoque ascendente, teniendo en cuenta la perspectiva del usuario, al tiempo que se garantiza la formación continua y la promoción del uso de estas tecnologías», añade.
Para digitalizar con éxito los datos y los aspectos de control de calidad de los programas de enriquecimiento, los expertos han insistido repetidamente en la importancia de garantizar que las herramientas digitales sean fáciles de usar, se ajusten a su finalidad y puedan reducir los costes y la carga de trabajo. También es necesario desarrollar otras soluciones tecnológicas teniendo en cuenta los retos a nivel nacional, como el análisis fácil y fiable de la premezcla y los alimentos enriquecidos según los indicadores de nutrición y salud y las tendencias basadas en la muestra de población.
Sin embargo, según el Prof. Schweigert, disponer de datos de buena calidad generados por un hardware adecuado y accesible y, a continuación, conseguir que esos datos se introduzcan en las tecnologías digitales sigue siendo un obstáculo importante. La prestación sostenida de apoyo personalizado a las partes interesadas locales es la clave para mejorar el impacto y el cumplimiento.
Según el profesor Schweigert, otra área en la que hay que trabajar es la inversión en estructuras, instituciones y proveedores de servicios más allá de los ciclos quinquenales de financiación, que es la necesidad del momento.
Por ejemplo, BioAnalyt se encuentra actualmente en la fase inicial del lanzamiento de QuIMPACT, una organización sin ánimo de lucro que planea proporcionar apoyo continuo más allá de los típicos ciclos de financiación de cinco años y servir como centro de conocimientos sobre todos los aspectos técnicos para las partes interesadas internacionales y locales, añade.






















































